Afortunadamente la mafia
sanitaria no puede controlar a todos los investigadores del mundo, aunque sí
controlen a los responsables de las principales entidades y colectivos
profesionales; así como a los ejecutivos de las más importantes revistas
científicas porque todos ellos dependen de la industria. Sin los grandes
laboratorios farmacéuticos muchos centros se quedarían sin subvenciones, los
investigadores sin fondos y las revistas sin publicidad. Pero no llegan a los
miles de investigadores independientes de todo el mundo y no controlan a las
revistas de menor “importancia” porque son demasiadas. Y de ahí que haya
habido algunos trabajos científicos que confirman las propiedades del MMS.
Es el caso de los médicos
japoneses Norio Ogata y Takashi Shibata quienes en el 2007
trataron en su laboratorio de Osaka a ratones a los que inocularon el virus
de la gripe A constatando que el 100% de los tratados con ClO2 sobrevivía
mientras el 70% de los del grupo de control moría (http://vir.sgmjournals.org/cgi/reprint/89/1/60.pdf).
El doctor suizo Klaus
Schustereder ha estado por su parte trabajando en África con el MMS y
otros medicamentos homeopáticos. Pues bien, en uno de sus estudios –realizado
en el 2008- trató a 10 personas que tenían SIDA y malaria simultáneamente y
comprobó que en 8 de los casos la carga viral pasó a ser de cero
desapareciendo además la malaria. Y las pruebas fueron realizadas en el Instituto
Pasteur (www.lediamantvivant.com ywww.borderlands.de/net_pdf/NET1108S9-16.pdf)
con el formato de doble ciego.
También los doctores Cheryl M.
Bongiovanni, Michael D. Hughes y Robert W. Bomengen efectuaron en
el Hospital de Clínicas de la Región de los Lagos (Lakeview, Oregón
(EEUU) un estudio con 231 pacientes que sufrían pie diabético con resultados
excelentes pues la mayoría cicatrizaron en pocas semanas. El trabajo
–titulado Accelerated Wound Healing: Multidisciplinary Advances in the
Care of Venous Leg Ulcers-apareció en Angiology el año 2006 (http://ang.sagepub.com/cgi/reprint/57/2/139.pdf).
En España hay quien igualmente
tiene experiencia médica en el MMS. La doctora Eva Serra por ejemplo,
odontóloga especializada en implantología y ortodoncia, nos diría “Mi
experiencia con el MMS ha sido -y es- muy satisfactoria desde el principio.
En aftas, estomatitis aftosas, enfermedades periodontales, post cirugía... En
todos esos campos ha demostrado ser eficaz y beneficioso. Especialmente en el
tratamiento de las estomatitis aftosas -las resuelve en veinticuatro horas-
así como colutorio tras cualquier tipo de cirugía oral. Acelera la
cicatrización, previene infecciones y alivia molestias. Evidentemente antes
de prescribir a mis pacientes el MMS estuve tomándolo yo misma tres semanas y
al menos en mí los efectos fueron beneficiosos. Experimenté un claro
bienestar general con una sorprendente mejoría en el cansancio y agotamiento
personal. No he realizado pues ningún estudio clínico con el MMS pero puedo
aseverar que ha tenido un resultado positivo en todos los pacientes tratados.
Mi experiencia ha sido tan positiva que he establecido un protocolo de forma
habitual con MMS como colutorio en todos los casos de cirugía oral, bien sean
implantológicos, cirugía de terceros molares o pacientes periodontales con un
resultado muy satisfactorio”.
La experiencia del Dr. Alfredo
Ruiz es igualmente positiva. Solo que este médico realizó su
investigación -se llevó a cabo entre el 10 de junio y el 10 de diciembre del
2009 en el Hospital del Monte Tabor y en la Universidad Policlínica de
Nicaragua en Managua- en varias enfermedades distintas: cáncer
reumatismo, fibromialgia, colitis, patologías virales… Pues bien, según el
estudio en la mayoría de los casos hubo una rápida y favorable respuesta al
tratamiento. En su trabajo el Dr. Ruiz explica los efectos bioquímicos del
MMS en el organismo: “Dentro del cuerpo la toxocinética de este mineral lo
hace muy versátil pues al igual que el dióxido de carbono el dióxido de cloro
penetra en el glóbulo rojo y es transportado por la sangre a todas partes.
Esta penetración la puede efectuar desde las mismas paredes del estómago por
lo que su incursión en la economía corporal puede ser rápida. Ya en la sangre
el dióxido de cloro se va liberando poco a poco del MMS en las siguientes 12
horas de su administración y mantiene su actividad curativa pues sólo se
activa cuando encuentra un tejido con exceso de radicales ácidos que, por su
misma presencia, requieren ser oxidados. Entonces el dióxido de cloro ‘explota’,
es decir, se desdobla muy rápidamente en 2O-2 y Cl-1,
los iones más electronegativos del planeta después del flúor. El oxígeno
despoja el exceso de acidez o hidrógeno del lugar y forma agua inofensiva y
el cloro también captura rápidamente más hidrógeno oxidándolo y forma k.o. el
cual, al interactuar con el sistema buffer hepático, capta sodio
circulante y se transforma en sal común y H+… pero este hidrógeno ya está
fuera del lugar donde estaba formando acidez nociva y es absorbido por
el ácido carbónico; luego adicionando sodio forma bicarbonato de sodio
(… ) Por otro lado, el cloro puede no formar ácido clorhídrico (HCl) sino
irse al sistema inmunitario y ser material precursor para formar ácido
hipocloroso (HClO) que el mismo sistema inmune usa contra microorganismos
patógenos y células malignas, logrando más efectividad y selectividad
en su función. Investigaciones sobre el producto han especificado que cuando
se forma por activación el dióxido de cloro una pequeña porción de él se
transforma en su conjugado que, casualmente, es el ácido hipocloroso, la
sustancia que los neutrófilos y macrófagos vierten sobre los microbios para
combatirlos. De ahí su efecto antibiótico”.
Antonio Romo Paz, químico, máster en Nutrición, académico e
investigador de la Universidad Sonora de México estudia también desde
hace 4 años los efectos del MMS y asegura que puede ser utilizado para tratar
enfermedades como la malaria, el dengue, la tuberculosis, las hepatitis A, B
y C, el SIDA, la influenza, la neumonía y el cáncer.
“El dióxido de cloro en las
cantidades recomendadas –afirma
en una entrevista que el lector puede leer íntegramente enhttp://www.narom.org/Antonio%20Romo%20Paz.html-
es un reforzador del sistema inmune muy potente. También actúa afectando el metabolismo
de los microorganismos y otros patógenos provocando la muerte de éstos por
inanición sin dejar información genética; y debido a esto no genera
resistencia. Piénsese que el dióxido de cloro se utiliza en muchas ciudades
de Estados Unidos y Europa para purificar el agua que consumen sus
habitantes. En cuanto a la seguridad del tratamiento a las cantidades
recomendadas se ingiere solamente una parte por millón de dióxido de cloro
(ppm), cantidad similar a la empleada en los sistemas de agua de las ciudades
y solamente por varios días se sube esa cantidad. Y en 10 años de estarse
usando esas cantidades no se ha reportado ningún efecto secundario. Solamente
hay reacción al producto cuando se emplea en personas que anteriormente
fueron tratadas con diferentes medicamentos por largos periodos pero en tales
casos se disminuye la dosis. Las reacciones que se observan son náuseas,
vómitos y a veces diarrea pero al bajar la dosis ya no se vuelven a
presentar. Y no en todas las personas se observan esas reacciones”. Posteriormente,
al referirse a sus investigaciones, diría: “Lo que hicimos fue investigar
qué tan efectivo era el MMS para combatir la tuberculosis y para ello se lo
administramos a personas con esta enfermedad y que llevaban el tratamiento
tradicional en el centro de salud local. Entre las personas tratadas había un
joven de 24 años con tuberculosis resistente a todos los antibióticos y a los
15 días de tomarlo le tocó hacerse análisis clínicos y salió negativo al
bacilo de esta enfermedad. Hasta el mismo médico se sorprendió de los
resultados porque las autoridades de salud no estaban enteradas de que
también llevaba el tratamiento de MMS. El tratamiento tradicional de la
tuberculosis dura aproximadamente 6 meses y con el MMS bastaron 15 días para obtenerse
resultados satisfactorios... Otro caso documentado es el de una persona de 50
años de edad con cáncer prostático y metástasis (diseminado). Sus análisis
clínicos mostraban un antígeno prostático de 847 -factor que nos indica la
gravedad de la enfermedad- y al segundo día de tratamiento -esa persona
estaba postrada- ya se había levantado y tenía mejor humor. A los 3 meses de
tratamiento su antígeno prostático había disminuido drásticamente y en la
actualidad, a 6 meses del diagnóstico, tiene un antígeno prostático de 7 que
aunque aún no es normal del todo se considera satisfactorio porque lleva una
tendencia a la baja; lo ideal es que esté por debajo de 4. Esa persona hace
hoy vida normal y se encuentra trabajando y en excelente estado de salud. Y del
cáncer prostático ya ni se acuerda; eso quedó atrás“.
Otro investigador importante del
MMS en Europa -especialmente en la divulgación a través de blogs y
conferencias- es el ingeniero alemán Andreas Ludwig Kalcker quien ha
realizado una labor interdisciplinaria de colaboración con muchos otros
científicos de todo el mundo -incluido el propio Jim Humble- para generar una
base de datos científica actualizada sobre la casuística y las
investigaciones que se están realizando con el MMS. Se puede encontrar una
conferencia suya muy interesante sobre el producto en el II Congreso de
Ciencia y Espíritu celebrado en Barcelona en el 2009 donde resume los
puntos esenciales a tener en cuenta en el abordaje de este remedio universal
(http://vimeo.com/9062294).