viernes, 25 de septiembre de 2015

Algunas Investigaciones



Afortunadamente la mafia sanitaria no puede controlar a todos los investigadores del mundo, aunque sí controlen a los responsables de las principales entidades y colectivos profesionales; así como a los ejecutivos de las más importantes revistas científicas porque todos ellos dependen de la industria. Sin los grandes laboratorios farmacéuticos muchos centros se quedarían sin subvenciones, los investigadores sin fondos y las revistas sin publicidad. Pero no llegan a los miles de investigadores independientes de todo el mundo y no controlan a las revistas de menor “importancia” porque son demasiadas. Y de ahí que haya habido algunos trabajos científicos que confirman las propiedades del MMS.
Es el caso de los médicos japoneses Norio Ogata y Takashi Shibata quienes en el 2007 trataron en su laboratorio de Osaka a ratones a los que inocularon el virus de la gripe A constatando que el 100% de los tratados con ClO2 sobrevivía mientras el 70% de los del grupo de control moría (http://vir.sgmjournals.org/cgi/reprint/89/1/60.pdf).
El doctor suizo Klaus Schustereder ha estado por su parte trabajando en África con el MMS y otros medicamentos homeopáticos. Pues bien, en uno de sus estudios –realizado en el 2008- trató a 10 personas que tenían SIDA y malaria simultáneamente y comprobó que en 8 de los casos la carga viral pasó a ser de cero desapareciendo además la malaria. Y las pruebas fueron realizadas en el Instituto Pasteur (www.lediamantvivant.com ywww.borderlands.de/net_pdf/NET1108S9-16.pdf) con el formato de doble ciego.
También los doctores Cheryl M. Bongiovanni, Michael D. Hughes y Robert W. Bomengen efectuaron en el Hospital de Clínicas de la Región de los Lagos (Lakeview, Oregón (EEUU) un estudio con 231 pacientes que sufrían pie diabético con resultados excelentes pues la mayoría cicatrizaron en pocas semanas. El trabajo –titulado Accelerated Wound Healing: Multidisciplinary Advances in the Care of Venous Leg Ulcers-apareció en Angiology el año 2006 (http://ang.sagepub.com/cgi/reprint/57/2/139.pdf).
En España hay quien igualmente tiene experiencia médica en el MMS. La doctora Eva Serra por ejemplo, odontóloga especializada en implantología y ortodoncia, nos diría “Mi experiencia con el MMS ha sido -y es- muy satisfactoria desde el principio. En aftas, estomatitis aftosas, enfermedades periodontales, post cirugía... En todos esos campos ha demostrado ser eficaz y beneficioso. Especialmente en el tratamiento de las estomatitis aftosas -las resuelve en veinticuatro horas- así como colutorio tras cualquier tipo de cirugía oral. Acelera la cicatrización, previene infecciones y alivia molestias. Evidentemente antes de prescribir a mis pacientes el MMS estuve tomándolo yo misma tres semanas y al menos en mí los efectos fueron beneficiosos. Experimenté un claro bienestar general con una sorprendente mejoría en el cansancio y agotamiento personal. No he realizado pues ningún estudio clínico con el MMS pero puedo aseverar que ha tenido un resultado positivo en todos los pacientes tratados. Mi experiencia ha sido tan positiva que he establecido un protocolo de forma habitual con MMS como colutorio en todos los casos de cirugía oral, bien sean implantológicos, cirugía de terceros molares o pacientes periodontales con un resultado muy satisfactorio”.
La experiencia del Dr. Alfredo Ruiz es igualmente positiva. Solo que este médico realizó su investigación -se llevó a cabo entre el 10 de junio y el 10 de diciembre del 2009 en el Hospital del Monte Tabor y en la Universidad Policlínica de Nicaragua en Managua- en varias enfermedades distintas: cáncer reumatismo, fibromialgia, colitis, patologías virales… Pues bien, según el estudio en la mayoría de los casos hubo una rápida y favorable respuesta al tratamiento. En su trabajo el Dr. Ruiz explica los efectos bioquímicos del MMS en el organismo: “Dentro del cuerpo la toxocinética de este mineral lo hace muy versátil pues al igual que el dióxido de carbono el dióxido de cloro penetra en el glóbulo rojo y es transportado por la sangre a todas partes. Esta penetración la puede efectuar desde las mismas paredes del estómago por lo que su incursión en la economía corporal puede ser rápida. Ya en la sangre el dióxido de cloro se va liberando poco a poco del MMS en las siguientes 12 horas de su administración y mantiene su actividad curativa pues sólo se activa cuando encuentra un tejido con exceso de radicales ácidos que, por su misma presencia, requieren ser oxidados. Entonces el dióxido de cloro ‘explota’, es decir, se desdobla muy rápidamente en 2O-2 y Cl-1, los iones más electronegativos del planeta después del flúor. El oxígeno despoja el exceso de acidez o hidrógeno del lugar y forma agua inofensiva y el cloro también captura rápidamente más hidrógeno oxidándolo y forma k.o. el cual, al interactuar con el sistema buffer hepático, capta sodio circulante y se transforma en sal común y H+… pero este hidrógeno ya está fuera del lugar donde estaba formando acidez nociva y es absorbido por el ácido carbónico; luego adicionando sodio forma bicarbonato de sodio (… ) Por otro lado, el cloro puede no formar ácido clorhídrico (HCl) sino irse al sistema inmunitario y ser material precursor para formar ácido hipocloroso (HClO) que el mismo sistema inmune usa contra microorganismos patógenos y células malignas, logrando más efectividad y selectividad en su función. Investigaciones sobre el producto han especificado que cuando se forma por activación el dióxido de cloro una pequeña porción de él se transforma en su conjugado que, casualmente, es el ácido hipocloroso, la sustancia que los neutrófilos y macrófagos vierten sobre los microbios para combatirlos. De ahí su efecto antibiótico”.
Antonio Romo Paz, químico, máster en Nutrición, académico e investigador de la Universidad Sonora de México estudia también desde hace 4 años los efectos del MMS y asegura que puede ser utilizado para tratar enfermedades como la malaria, el dengue, la tuberculosis, las hepatitis A, B y C, el SIDA, la influenza, la neumonía y el cáncer.
“El dióxido de cloro en las cantidades recomendadas –afirma en una entrevista que el lector puede leer íntegramente enhttp://www.narom.org/Antonio%20Romo%20Paz.html- es un reforzador del sistema inmune muy potente. También actúa afectando el metabolismo de los microorganismos y otros patógenos provocando la muerte de éstos por inanición sin dejar información genética; y debido a esto no genera resistencia. Piénsese que el dióxido de cloro se utiliza en muchas ciudades de Estados Unidos y Europa para purificar el agua que consumen sus habitantes. En cuanto a la seguridad del tratamiento a las cantidades recomendadas se ingiere solamente una parte por millón de dióxido de cloro (ppm), cantidad similar a la empleada en los sistemas de agua de las ciudades y solamente por varios días se sube esa cantidad. Y en 10 años de estarse usando esas cantidades no se ha reportado ningún efecto secundario. Solamente hay reacción al producto cuando se emplea en personas que anteriormente fueron tratadas con diferentes medicamentos por largos periodos pero en tales casos se disminuye la dosis. Las reacciones que se observan son náuseas, vómitos y a veces diarrea pero al bajar la dosis ya no se vuelven a presentar. Y no en todas las personas se observan esas reacciones”. Posteriormente, al referirse a sus investigaciones, diría: “Lo que hicimos fue investigar qué tan efectivo era el MMS para combatir la tuberculosis y para ello se lo administramos a personas con esta enfermedad y que llevaban el tratamiento tradicional en el centro de salud local. Entre las personas tratadas había un joven de 24 años con tuberculosis resistente a todos los antibióticos y a los 15 días de tomarlo le tocó hacerse análisis clínicos y salió negativo al bacilo de esta enfermedad. Hasta el mismo médico se sorprendió de los resultados porque las autoridades de salud no estaban enteradas de que también llevaba el tratamiento de MMS. El tratamiento tradicional de la tuberculosis dura aproximadamente 6 meses y con el MMS bastaron 15 días para obtenerse resultados satisfactorios... Otro caso documentado es el de una persona de 50 años de edad con cáncer prostático y metástasis (diseminado). Sus análisis clínicos mostraban un antígeno prostático de 847 -factor que nos indica la gravedad de la enfermedad- y al segundo día de tratamiento -esa persona estaba postrada- ya se había levantado y tenía mejor humor. A los 3 meses de tratamiento su antígeno prostático había disminuido drásticamente y en la actualidad, a 6 meses del diagnóstico, tiene un antígeno prostático de 7 que aunque aún no es normal del todo se considera satisfactorio porque lleva una tendencia a la baja; lo ideal es que esté por debajo de 4. Esa persona hace hoy vida normal y se encuentra trabajando y en excelente estado de salud. Y del cáncer prostático ya ni se acuerda; eso quedó atrás“.
Otro investigador importante del MMS en Europa -especialmente en la divulgación a través de blogs y conferencias- es el ingeniero alemán Andreas Ludwig Kalcker quien ha realizado una labor interdisciplinaria de colaboración con muchos otros científicos de todo el mundo -incluido el propio Jim Humble- para generar una base de datos científica actualizada sobre la casuística y las investigaciones que se están realizando con el MMS. Se puede encontrar una conferencia suya muy interesante sobre el producto en el II Congreso de Ciencia y Espíritu celebrado en Barcelona en el 2009 donde resume los puntos esenciales a tener en cuenta en el abordaje de este remedio universal (http://vimeo.com/9062294).